20 de noviembre de 2010

Poema sin título

Esto que empieza en tu pelo
y cae rodando a la boca agitada del viento,
a la nada del aire, al mar de cenizas de todo lo bello

(ovillo de música en tu cuerpo palpable y silente,
vino que enciende la sed y que enciende los labios,
dulces manos juegan temblando
entre cenizas y pétalos de nieve)

esto que niega tu piel y la mía,
y me arrastra a la vertiente
de tu nombre inmóvil

(verbo que estalla girando en tu frente,
sal de la noche que aguarda, deseo,
tibia y pálida, sal de la noche,
tus ojos propagan la niebla
del otro lado del umbral)

dame palabras para esto que no tiene nombre,
que me calla y que me canta,
que se agranda y que se aleja

(un denso perfume embriaga
la raíz de tu vientre,
tus caderas se pliegan consumadas,
la música y el vino se apagan en el mar,
las palabras callan, los juegos cesan,
y vos ya tan sola en tu ausencia,
de pie en las cenizas del mar apagado,
del otro lado del umbral,
donde son posibles los muchos nombres,
donde nace el Poema...)

9 de febrero de 2010

Dolor

"...Hay golpes en la vida, tan fuertes...Yo no sé!"
~César Vallejo

Me han dado tan fuerte esta vez, Poesía
que puede que las palabras no me alcancen
por más sedienta luna que aviente en cada verso
al naufragio de fulgores errantes,
por más sufriente ruego con que levante al cielo
la rabia y la pena y la furia de este canto,
puede que las palabras no me alcancen

Me ha tumbado una feroz potencia, Poesía,
una oscura corriente desatada a pleno pecho,
ráfaga de espuma negra con visos de pantera,
ha arañado mis flancos más lucientes,
ha forzado con rugidos mis cerrojos de imantada niebla,
ha rugido forcejeando, me ha tumbado,
haciéndome temblar hasta los huesos,
estalléndome en toda la extensión del alma
dejando apenas un débil hálito
en qué sobrevivirme...

tan fuerte esta vez, Poesía,
tan fuerte que me ha invadido el miedo enorme
de tocar mi fondo último, de quedarme sin más lagrimas!

¡Violenta ráfaga de espuma negra,
feroz potencia desatada a pleno pecho!

Amé de lleno, a voz callada, a viva voz amé,
desde la amarga piel al pelo
fuimos un solo beso que la noche agrandaba
como un lamento ciego,
un arpa de fuego oyéndose a sí misma
fuimos todo el acero del cielo en todas las tardes del mundo,
fuimos sed y fuimos agua y fuimos sueño
pero ahora descendemos abrazados
al pozo negro que partirá
nuestros cuerpos
en adiós

¡¡Violenta ráfaga de espuma negra!!
¡¡Feroz potencia desatada a pleno pecho!! ,

tanto, me ha dolido tanto
que me duelo del dolor mismo
y socavo sollozando
la temblorosa médula del alma
en este medianoche, sin término y sin tregua,
todavía,
sin término y sin tregua

*

Veo con curiosidad dos fechas equidistantes, once meses que separan dos grandes perdidas...
No he querido prolongar más los días de escritura de este poema (tres han sido con este) y lo he terminado hoy a la tarde sentado en el escritorio de mi lado de pieza y tras algunas horas. Quemé las hojas, recién, tiré las últimas cenizas a los charcos de lluvia para que ella las terminara de pulverizar (ha llovido mucho, desde temprano).

Agradezco sobremanera a quienes me han dado su ayuda, Lila, Amelie, Carolina, Mariano, Priscila: Gracias. Gracias por apoyarme, a cada uno de ustedes, gracias!



9 de marzo de 2009

Elegía a Alejandra Meraz

~a Alejandra Lucía Meraz Avila,en Tegucigalpa,Honduras

"...Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo,
voy de mi corazón a mis asuntos..."
-Miguel Hernandez-


Alejandra...
¿cómo poder encontrar ahora la palabra de luz
que fortalezca la esperanza horadada por el tiempo
transcurrido, ya pasado, clepsidra derramada
sobre las huellas que dejamos?
palabra de luz definitiva que ilumine el sendero
por el cual he de volver a tus pasos


Cómo encontrarla, me pregunto mendigándole
respuestas a un sol sombrío y desolado,
con las manos hundidas en las fauces
de un viento cruel que desgarra mis heridas,
y los ojos cerrados en la lenta espera
donde el viento sacudirá desesperado mi cnasancio

Sólo si llegara esa palabra
mi nombre sería devuelto a la morada de
tu boca, bello lugar donde la música en tu voz desplegaba dulcemente movimientos de saliva y de vocablos.; mas no hay quien diga, Alejandra, no hay quien sepa con certeza absoluta dónde,
dónde la llave que rompa los
candados de la distancia, dónde el gesto que en inquebrantable ademán doblege y venza toda resistencia ante la posibilidad de reconciliación

Y todavía con las manos hundidas en las fauces de este viento desgarrador, yo me sigo quebrando de angustia en el cómo,
cómo poder hacer de la palabra un puente de luz,

en el dónde, dónde la llave, el signo, el gesto
que resuma lo mucho que yo siento esta ausencia nuestra
de tanta risa ciega, de tanto gesto tierno,
Alejandra, Alejandra...

¡Y continuén a dentelladas mis manos, continúe el viento desgarrador!

porque he llegado al límite del no poder más,
porque he mordido el suelo de esta tierra
y he llorado rabiosamente de cara contra el cielo
de
la noche más oscura
restregándome los párpados
contra todas las estrellas filosas y terriblemente bellas que resplandecían
en tu nombre, Alejandra:
volverás algín día tal vez después de mirarte el corazón
y descubrir allí mi cariño tatuado, el calor de mis abrazos hermanando nuestras penas,
las alas del ángel de la amistad, en las que alguna vez,
valientes y dichosasos bordamos nuestros nombres,
aquellas alas de plumaje resplandeciente
que nos protegieron de los colmillos de la angustia,
que nos enseñaron el hermoso vuelo de la confianza

Alejandra, volverás algún día, mientras tanto
yo haré señales de fuego con mi sangre apagada,
aventaré mis lágrimas al borde de tus pies,
juntaré los pétalos desechos de girasoles y amapolas,
juntaré también tus cartas y mis fechas y bajo este cielo de estrellas filosas y terriblemente bellas
y sobre esta tierra mordida y húmeda de llanto,
encenderé la radiante hoguera de la reconciliación con todo lo reunido,
e invocando secretas fuerzas interiores
te cantaré una elegía en las ceremonias del poema

9 de febrero de 2009

En tu abrazo

(a Lila)

"...como quien vuelve de un perdido prado yo volví de tu abrazo..."
-Jorge Luis Borges-


¿Qué extensas praderas viven en tu abrazo?


¿Qué país de promesas aguardando debajo
de tu piel, allí en el continuo retorno de tu sangre
a su centro de penumbras?

¿Qué celestiales perspectivas a que asomo
anclando la dulzura de mis manos
a los bordes infinitamente generosos
de tu espalda y tu cintura?

¿Qué perfume de lilas balanceándose amorosamente
derramándose una a una en sustancioso movimiento
sobre luminosas vertientes dormidas en tu pecho?

¿Qué respiración de agua dormida?
¿qué sabor a primaveras eternamente crepusculares?
¿qué territorio en calma, qué paisajes?

Es allí donde tu cuerpo se abre huyendo,
desplegando sus verdaderos atributos,
derramando tu sangre hembra en arroyuelos
y haciendo de nuestros pulsos interiores
un solo movimiento, un mismo ritmo,
comunión de espejos abrazándose;

es allí, mujer, es en ése lugar de encuentro,
es allí donde intento alcanzarte, alcanzarme
y alcanzarnos a la vez

Mas en vano intentan mis brazos abarcarte:
vives, en ésa duración de tiempo cristalino,
más allá del cuerpo que sustenta tus latidos,
paisaje de praderas extensas
donde trasciende tu nombre milagrosamente
conjugado a la oscura respiración
de lo infinito


20 de noviembre de 2008

a un amigo

(a Mariano Díaz)
Porque tenía la piel del rostro
teñida del color de la melancolía

Porque extrañamente uno sentía
partirse la luz a su encuentro
y algo como el eco de una lluvia detenida
atrapada en la cajita de su pecho
en el que no sólo se oía la rabia de sus puños
intentando romper el aire
sino también una música
tan valiosa como la primavera

Por sus manos
hechas de sal y huesos de pájaros cantores
en las que también residía
aquella música valiosa

Por aquella voz
terrosa y lenta y de luto continuo,
aquella voz a la que ahora en la distancia
nuestra esperanza la tiende los brazos

Por ese pequeño amanecer
petrificado en sus valientes pupilas

Por aquel cráneo suyo
en el que voces de prosistas y poetas
él sembró desesperadamente
para hacer madurar su esperanza.

Por aquella contundente y tierna llama oscura
que le abrazaba el corazón

En fin, camarada
por todo aquello que nombro
y lo que no llego a nombrar
por lo que callo sin querer,
amigo nuestro:
¡por todo esto nuestros pasos se acercaron!.

Luego sólo fue una larga charla
de confesiones y de copas
en la que nuestras voces adoptaron
una ternura inesperada,
y nos pusimos a hablar
de hermosas campanas rotas,
de costumbres de gaviotas y de hormigas,
de niñas que sonreían como flores,
de mujeres soberbias y altas como torres de oro falso
que nos hicieron conocer el olvido

De esto y más hablamos, camarada
¿y qué era la noche entonces?
¿que hacía la noche entonces?
la noche se disolvía
lentamente en nuestras copas,
cediéndole lugar
a la fosforescente madrugada

7 de octubre de 2008

Deseo en madrugada


(a Lila)
Querer ser el sueño que adormece tus párpados,
el angel custodio protector de tu lecho,
la tibia almohada besándote el pelo,

y quedarme quieto, callado y quieto
mientras subimos a la noche por tu cuerpo,
secretos vientos desatando,
mientras olas verdes y violetas
de alientos sostenidos van giándonos al sueño
rozando las orillas de tu piel que resplandece
y ciegamente giramos y giramos danzando
bebiéndo el halo de la luna en tu pelo
sedientos de noche anochecidos,
resplandecientes de madrugada,
amaneciéndonos

a Lila

un sonoro canto
de aves sombrías
anidan tu garganta